No sé que es lo que siento. No sé si es coraje, enojo, tristeza, felicidad, no sé que sea, pero ya me tiene harta. Ya estoy harta de esperar mucho de las personas, para solo acabar decepcionada. Ya estoy harta de las hipócritas, de los falsos, de todo lo que no tiene un sentido. Absolutamente todo lo que se creo para hacer daño ajeno.
No sé qué pensar, qué sentir, ni qué decir. No sé cómo actuar, cómo caminar, ni cómo ser. Ya ni sé quién soy. Ya no sé qué podría ser peor.
Es increíble como poco a poco, las cosas que tenían un gran significado, lo van perdiendo. Como las personas que tanto queríamos, dejan de ser importantes. Y como lo que nunca pensamos preocuparnos por, se vuelve indispensable. Todo es superficial. Todo.
No sé por qué escribo esto. Me siento emocionalmente frustrada y físicamente agotada. Ese algo que me tiene mal, debe irse, debe alejarse, tiene que dejarme. Ya. Suficiente sufrimiento para mi persona... No sé si pueda aguantar algo más... Pensar las cosas me tiene exhausta, ser lo que todos quieren, ser esa niña que todos esperan, ya no más. Ya me cansé. Ya di lo mejor de mi, ¿para qué? Eso es lo peor de todo, para nada.
A veces dejar todo, es la solución de los problemas, pero a veces es sólo la salida fácil, o sea, para cobardes. No sé qué decisión tomar. No sé qué será.