lunes, 31 de enero de 2011

Mi estación.

El aire es esencial, pero tu presencia es elemental. 
Tu respiración es mi batería, y tus susurros mi recarga.
Eres mi complemento, eres mi remedio. 
Simplemente eres aquel que yo espero. 
Una mirada, una caricia... 
Eres ese primer brote en la primavera de mis sueños.
Eres ese rayo de sol que quema mi piel durante el verano. 
Eres esa leve y fresca brisa en el otoño de mis pensamientos.
Y ese frío que recorre mi cuerpo en invierno.

domingo, 30 de enero de 2011

You, boy.

Una vez adentro todo parece estar tan tranquilo, tan pacífico. Así suelen pasar los primeros pequeños fragmentos del tiempo, para que después empiece el caos y la desdicha, de lo que alguna vez fue algo hermoso y perfecto.

Un vacío que llena lo que hay en tu interior, un odio que siente el corazón. Algo más allá de un simple y hueco te quiero, algo más allá de un simple adiós. Un sentimiento de ira, tristeza e impotencia que se adueñan de el más mínimo rincón de tu ser, algo por lo cual me recordarás siempre. Porque sé, que yo soy la razón por la cual tienes ese miedo a ser quien en verdad eres. Miedo a demostrar lo que deseas y fantaseas. Miedo a no ser lo que las personas esperan de ti. Miedo a lastimar a quien más quieres.